23 de febrero de 2012

Corazón sincero y lleno de fe

Con la imposición de ceniza, empezamos un tiempo distinto del año litúrgico. La austeridad, los ornamentos morados y toda la liturgia guían nuestros pasos por un camino de oración y de compartir, de silencio y de ayuno. 

En el mensaje de Cuaresma, el Santo Padre Benedicto XVI nos invita a acercarnos al Señor "con corazón sincero y llenos de fe". Ante nuestras heridas, frente a la oscuridad de nuestro corazón, nos impulsa a mantenemos firmes "en la esperanza que profesamos", con una atención constante para realizar la "caridad y las buenas obras"

Se trata de centrar nuestra atención en el corazón de la vida cristiana: la caridad. Tomando como meditación la palabra "fijarse" que significa observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, darse cuenta de una realidad. 


Los Apóstoles invitan a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, no mostrarse extraños, indiferentes. No permitir que la dureza de nuestro corazón nos aleje de nuestros hermanos. Se trata de tener una mirada de fraternidad, interesarse por el hermano, abrir los ojos a sus necesidades. No dar un rodeo con indiferencia como  el sacerdote y el levita ante el hombre herido, sino «fijarse», mirar con amor y compasión, ver en el otro a un verdadero "alter ego".

Este tiempo de Cuaresma es también una oportunidad para reconocer nuestra conversión personal, el paso del pecado a la gracia. Es el tiempo más apropiado para profundizar en el sacramento de la Reconciliación, para comprender su sentido en el interior de la vida cristiana y para descubrir cómo en este sacramento culminan todos los esfuerzos de conversión.

El Papa insiste mucho en ayudar y dejarse ayudar a leer con verdad dentro de uno mismo, para mejorar nuestra vida y caminar cada vez más rectamente por los caminos del Señor. Urge una mirada que ame y corrija, que conozca y reconozca, que discierna y perdone. Avanzando siempre hacia el Señor con corazón sincero y lleno de fe, porque quien no avanza, retrocede.  


mariano.hernandez@ccr.org.mx